La Virgen

Nuestra Señora de los Remedios y el Santo Niño del Rosario conforman una unidad de veneración de constante arraigo en la parroquial de los Santos Mártires Ciriaco y Paula. Se trata de dos interesantes muestras de la escultura letífica del círculo malagueño que conforma entre si un conjunto entrañable y complementario a causa de sus intencionados contrastes expresivos.