Virgen de los Remedios

La actual escultura de Nuestra Señora de los Remedios es de autor y fecha desconocidos. Pudiera ser la imagen que consta como bendecida el 15 de agosto de 1735 (dicho sermón de bendición aún se conserva en los archivos catedralicios), aunque los diversos estudios realizados en torno a la búsqueda de su autoría no alcanzan ningún punto de encuentro.

Representa a una mujer joven sonriente y con ojos penetrantes, de acusado gesto hierático y mayestático. El cuello robusto, la precisión del óvalo facial en el que se inscriben pómulos bien modelados, se complementa con los efectos nacarados de las carnaciones. Llama la atención la larga melena que cae hasta tapar parte de los hombros y que hábilmente fue trabajada para ahuecarla y permitir el encaje de capas de ricas telas sobre los hombros.